A Hayao Miyazaki lo descubrí en mi preadolescencia, cuando tenía 11 ó 12 años y era un otaku que se mataba con Evangelion, Boogiepop Phantom y cualquier cosa que pasaran por el ahora difunto Locomotion (al igual que todos los animés que pasaban en Cartoon Network, Fox Kids o Magic Kids, como Dragon Ball o Card Captor Sakura). Recuerdo que me encantaba (al igual que ahora) investigar sobre todo lo que me gustaba, y llegué a leer varios artículos que hablaban de Miyazaki y sus grandes filmes. Me moría por ver una película de él, pero se me complicaba hacerlo, en ese momento no tenía banda ancha y no sabía cuándo tendría oportunidad de ver alguna de sus obras. Hasta que me enteré de que se estrenaba Sen to Chihiro no kamikakushi en los cines argentinos y fui la persona más feliz cuando logré que mi vieja me acompañara a verla. Salí del cine fascinado. Simplemente eso. Fascinado.
No vi muchas películas más de Miyazaki (de hecho, después de Chihiro sólo vi Hauru no ugoku shiro, que también me encantó), pero me bastó para que este gran señor japonés se ganara un lugar en mi corazón por el resto de mi vida. Y con Totoro volvió a pasar.

Y es que Tonari no Totoro es una película particular. Es un filme positivamente infantil, en el que se podría decir que prácticamente no pasa nada, pero transcurre con magia pura. Mientras otros filmes infantiles (como los de Disney) tienen historias más complicadas y algo más trágicas, Miyazaki decide despojarse de todos esos elementos para hacer una película mucho más luminosa y encantadora. Es así que Totoro es más una película maravillosa que fantástica, ¿por qué? Cuando las dos hermanitas se percatan de las presencias de esos bichitos redondos que aparentemente sólo ellas pueden ver, la película no pierde el tiempo con el clásico argumento "chicos ven cosas extrañas - los adultos no les creen - las cosas extrañas se hacen evidentes y al final todos terminan creyendo en un mundo mágico". No, el padre le responde a las chicas que vieron "gremlins de hollín", y la ancianita bondadosa les dice que ella cuando era chica también los podía ver. Quizás las reacciones de los adultos fueran formas de seguirles el juego a las niñas, pero lo importante es que la película decide rechazar el debate de la incorporación de elementos extraños a un mundo común y corriente para directamente presentarnos un mundo maravilloso. De ahí en más, ver Tonari no Totoro se siente como volver a la infancia; yo me vi sonriendo en momentos en los que nunca hubiera pensando sonreír y asombrándome ante sucesos mágicamente sencillos, pero sobre todas las cosas, me sentí particularmente inocente y feliz. Y es que que Miyazaki conjuga en cualquiera de sus películas mundos completamente hermosos con personajes adorables y momentos que transmiten algo que personalmente no logré encontrar en ningún otro lugar: magia. No sé si magia es la palabra adecuada, pero a falta de mejor expresión me quedo con esa. Así que gracias Miyazaki por darnos esa magia que nadie más nos puede dar. Muchas gracias.
PD: Si alguien me quiere regalar algo y no sabe qué... ¡regáleme un peluche de Totoro! Voy a ser la persona más feliz del mundo :).




Uh, que pelicula mas bella si. Es fantástico como no pasa nada, nada.
Te tiro dos facts de la pelicula:
- esta basada en hechos reales cuando miyazaki de chico tuvo que ir a otro pueblo donde su madre estuvo internada. Me podria imaginar que la situación en realidad es mucho más sordida de la que muestran en la pelicula. Y quizas, en realidad, un poco la idea de la pelicula es esa: Un intento de escape de una situación media jodida, que en la pelicula solo se percibe levemente.
- La idea original de la pelicula es que solo hubiera una hija, pero fueron dos al final para que la pelicula pudiera tener un final con algo de tensión.
Es increíble cómo en una película que dura 1:22 horas, la "tensión" (que es mínima) recién empieza pasada la hora. Y aún así, esa hora transcurre perfectamente y no resulta aburrida nunca.
que película genial. yo la ví cuando era chica, miyazaki es un genio. no sé, me sorprende que postees sobre éstas pelis porque ponele que nunca conocí a nadie que la haya visto a la película ó lo conozca al tipo en sí, me siento como comprendida (???)
A mi lo que mas me interesa de Miyazaki es que es un tipo que nunca desconfía del espectador. No desconfía porque lo toma como un aliado, alguien mas que comprende, siempre sin cuestionar, las cosas que van sucediendo en sus peliculas. Y por cuestionar me refiero a que todos estos sucesos mágicos que suelen aparecer en sus filmes nunca requieren algún tipo de explicación, porque tanto a Miyazaki como nosotros, que nos encanta meternos de cabeza en sus mundos, sabemos que no hace falta, que cosas como esas no se preguntan, no se cuestionan, no se discuten: Simplemente suceden. Ahi esta la magia.
Lucas: describiste a la perfección lo que quise decir con el tema de que sus películas son más maravillosas que fantásticas. Miyazaki se despoja de toda explicación complicada de las cosas extrañas que aparecen, porque como bien dijiste, están ahí para que las disfrutemos, no para que las cuestionemos.
este tipo esta en mi debe todavia, por lo pronto me sigo quedando en cosas mas vicerales onda battle royal, tengo q incursionar en algo un poco mas volado made in japan, gracias por recordarmelo
desde siempre, para mi (y lo mismo pasa con los oscars, golden globes, etc. siempre los miro) pero nominar a jonas brothers en cualquier categoría es irse bastante al carajo. ahi se ve el declive.